lunes, enero 02, 2006
Subcomandante Marcos deja el caballo por una motocicleta |
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Subcomandante Marcos deja el caballo por una motocicleta El líder zapatista subcomandante Marcos dejó el caballo y se encaramó a una motocicleta, pero mantuvo su pasamontañas bajo el casco, pese al calor de este domingo en el que inició un periplo de seis meses por todo México al frente de "la otra campaña" del EZLN. El muy mediático líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) sorprendió una vez más al aparecer hacia las 11H30 locales en la comunidad indígena La Garrucha, Chiapas (sureste), montado en una moto negra, cuando se esperaba que llegara a caballo para el inicio de la gira política. Tras dos segundos detenido para posar para los fotógrafos, el subcomandante, vestido de negro y marrón, pero obviamente sin su pipa, se largó a toda velocidad al camino de tierra, con la visera de su casco levantada, a lo largo de una hilera de indígenas y militantes zapatistas con sus rostros camuflados que esperaban al sol desde hacía cuatro horas la señal de partida. Esta vez, los dirigentes zapatistas que recorrerán el país hasta fines de junio, no realizaron la tradicional ceremonia de entrega de armas. De hecho, no hubo armas a la vista. Cuatro horas más tarde, la moto decorada en su frente con la estrella roja y la sigla EZLN identificativas de los zapatistas, llegó a San Cristóbal de las Casas. Había recorrido unos 40 km de caminos en mal estado y 90 km de asfalto, al borde de los cuales grupos de simpatizantes que enarbolaban carteles y curiosos con cámaras fotográficas observaban el paso de la caravana. El cortejo, escoltado por vehículos de la Policía, estaba conformado por decenas de automóviles, autobuses y camiones en los que viajaban militantes, indígenas y simpatizantes ajenos al movimiento. Todos ellos debían celebrar por la noche una reunión pública en la explanada al frente de la catedral de San Cristóbal, la capital histórica de Chiapas donde hace 12 años se dieron a conocer Marcos y el EZLN. Más allá de su nueva montura y de la iniciativa de "la otra campaña", que pretende aglutinar a fuerzas políticas en un frente de izquierda alternativo a los partidos tradicionales mexicanos, nada cambió con respecto al hermetismo de los rebeldes encapuchados. Ningún dirigente pudo ser entrevistado en La Garrucha, donde desde hace dos días la comunidad bajo control zapatista festejaba al son de dos orquestas, en medio de decenas de extranjeros y de guerrilleros que no podían evitar -calor obliga- sacarse de tanto en tanto sus pasamontañas. Debido a ello, los periodistas fueron invitados a no tomar fotos ni hacer entrevistas. |