domingo, junio 18, 2006
La hipocrisia castrista se extende a Bolivia: Diplomacia de los pueblos - El Mercurio.com |
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Diplomacia de los pueblos Terminología acuñada por el entorno de Evo Morales, en emulación de Chávez: una labor de propaganda y relaciones públicas dentro del país con el que se negocia, presionándolo. Poco tiene que ver con la diplomacia y menos con los pueblos, pero hay que cuidarse de ella, porque es más vieja que el mundo. Primero, los pocos manifestantes de la izquierda extraparlamentaria corearon, en su visita, las consignas marítimas de Morales. En días pasados, el sainete de la visita a La Paz de unos pocos parlamentarios, ajenos no sólo al Gobierno y su política, sino al propio Congreso, firmando declaraciones conjuntas con colegas de Bolivia. Pueden seguir otros pasos por el estilo. No favorecen estas acciones el diálogo que se inicia, como tampoco las palabras fuertes en la OEA o la cláusula que prohíbe a Argentina exportar gas a Chile. Entre quienes consultan y negocian para alcanzar acuerdos deseados y no siempre fáciles, lo primero es crear confianza mutua. Regla probada en la experiencia y la historia, elemental en la diplomacia. No es bueno que el Canciller haya tenido que quejarse, en el último episodio, de chilenos y extranjeros. Tampoco lo es que tanto él como la Presidenta hayan debido recordar que sólo a ella compete, por medio de la Cancillería, hacer la política exterior. Esto no es ni diplomacia ni de los pueblos. Por el contrario, puede afectar la primera y distanciar a los segundos. El camino para las mejores relaciones es el que definieron los presidentes: diálogo, buena voluntad, cooperación, clima de confianza. Diplomacia, en suma. A secas, y de las buenas. Pardiez El Mercurio.com |