jueves, julio 13, 2006
La lógica del caudillo | LANACION.com |
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La lógica del caudillo | LANACION.com: " Joaquín Morales Solá El análisis de la noticia La lógica del caudillo Por primera vez en décadas, el poder político de la Nación se ha unificado con el poder electoral de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, ese enorme poder fáctico no bastó para que Néstor Kirchner se mostrara ayer como una víctima de la “extorsión” de los legisladores opositores (impotentes, a su vez) y de una eventual conspiración contra su posibilidad de gobernar. Por primera vez en casi 23 años de democracia, el gobierno argentino ha instalado, en los últimos tiempos, cíclicos momentos de tensión con Uruguay y con Chile, los países más cercanos geográfica, histórica y emocionalmente. La situación es sorprendente porque en las tres naciones sudamericanas hay gobiernos con parecidas ideologías, aunque con métodos ciertamente muy distintos. El propio Kirchner ha hecho lo posible para contribuir a las victorias electorales de Tabaré Vázquez y de Michelle Bachelet. En el fondo de todo se esconde una manera particular de gobernar, que no es otra que una centralización excesiva de la toma de decisiones en una sola persona. Kirchner cree que el poder da derechos y que uno de esos derechos consiste en tener en sus propias manos los márgenes más amplios posibles de decisión. Tal sistema necesita insaciables mecanismos de concentración de poder y provoca, forzosamente, consecuencias internas e internacionales imposibles de prever por una sola persona. El oasis económico actual, que sucedió al largo desierto, ha hecho de Kirchner un presidente popular. La economía le ha permitido, incluso, la recurrencia en el error político. Los superpoderes son, sobre todo, un error, que terminará profundizando la imagen de un gobierno con marcados sesgos de autoritarismo. Esa imagen es ya perceptible en vastos sectores sociales. O los encuestadores que lo frecuentan más que los ministros le mienten o el Presidente no los escucha. Per" |